Una etapa que termina. Otra que comienza. Ser Psiquiatra.

Una etapa que termina. Otra que comienza. Ser Psiquiatra - Marian Rojas Estapé

Post dedicado a todos los profesionales de la Salud Mental que me han formado y acompañado durante estos años de Especialidad. 

Quino sobre Psiquiatras

Cuando era pequeña, mi madre, que trabajaba en el mundo de la Bolsa, me llevó un día a su despacho. Me presentó a un compañero suyo de trabajo y me dejó hablando con él. Me gustaban mucho las matemáticas y deduje con ese criterio “tan maduro” que tenemos los niños a esa edad que yo me dedicaría lo mismo que a ella, porque tenía facilidad con los números.

Según cuenta mi madre (yo recuerdo la anécdota de forma vaga y difusa), cuando al poco rato volvió a su despacho yo estaba sentada al lado del señor preguntándole la razón de su tristeza; indagaba acerca de si se peleaba mucho con su mujer o si sus hijos no eran obedientes. Mi madre en ese instante mirándome fijamente dijo, “hija mía, sinceramente creo que es mejor que te dediques a lo de tu padre y abuelo”.

psiquiatra psychiatry psychiatrist

He querido ser psiquiatra desde que era pequeña. Es curioso, no creo que por entonces, hace 20 años, la palabra psiquiatra fuera tan común como hoy en día. Actualmente se ha normalizado el hecho de ir al psiquiatra y casi todo el mundo conoce a alguien que ha precisado sus cuidados. ¡Hace 20 años no estaba tan “bien visto” acudir al médico de los nervios!

Recuerdo que en el colegio en una ocasión, al preguntarnos sobre la profesión de nuestros padres, contesté que mi padre era psiquiatra y la profesora explicó al resto de la clase que esos “eran médicos de los locos y de los nervios”.

Llegué a casa preocupada. Yo percibía a mi padre como un hombre muy normal. Su complexión física no es lo que esperaríamos de un hombre fuerte o con gran musculatura tratando de controlar a “gente loca y nerviosa”.

Al contarle la anécdota, me explicó, con una paciencia infinita ante mis preguntas insistentes, que él se dedicaba a tratar a gente que estaba muy preocupada, triste, angustiada y que esas sensaciones le bloqueaban su capacidad para llevar una vida normal. Salí tranquila de la conversación; con un pensamiento que me ha guiado a lo largo de mi formación y especialización, “los psiquiatras vendemos felicidad, paz y serenidad”.

cerebro psiquiatra

Me gusta recordar el origen etimológico de la palabra, PSIQUIATRIA (del griego psiqué, alma e iatréia, curación) que significa “curación del alma”.

psiquiatria

No olvido mi primer paciente en el Hospital un día de guardia. Ese instante en el que te das cuenta que la persona que tienes delante está abriendo su alma para contarte y compartir sus debilidades, tristezas… Atravesando su mirada permite asomarte a su alma; observando sin juzgar, analizando e intentando iluminar las zonas más oscuras del túnel oscuro donde se encuentra.

Todo psiquiatra debe tener una serie de cualidades para poder ayudar a sus pacientes. Empatía, conocimientos en la materia neurocientífica, fortaleza, grandes dosis de paciencia y mucho sentido común.

La empatía es clave para saber ponerse en el lugar del otro. Ser empáticos es ser capaces de leer y entrever las emociones de las personas que están enfrente y saber sentir la vida interior del otro como si fuera la propia.  En otras palabras, el ser empáticos es el ser capaces de “leer” emocionalmente a las personas. “El que habla siembra; el que escucha recoge.”

Creo que fue en mi primer año de residencia cuando tomé por lema vital y profesional de “comprender es aliviar”

Los psiquiatras precisamos tanto de calidez en las palabras como de firmeza y seguridad en nuestro discurso. Cuando nuestro paciente se encuentra en un momento de gran angustia o bloqueo, debemos transmitir aquello que ellos no son capaces de vislumbrar por su estado interior. Ayudarles a ver las diferentes opciones que puede sacarles de su tristeza. Debemos aprender a escuchar con todos los sentidos.

No olvidemos que el lenguaje corporal y verbal es básico. En cuestión de segundos la persona que tenemos delante puede desmoronarse, no sentirse comprendida o huir del camino que hemos emprendido para encontrar una solución.

tristeza apatía depresión

Hay que saber confortar el alma no solo de la persona que padece sino también el de los familiares y acompañantes que no captan la gravedad del paisaje interior sombrío del que sufre en muchas ocasiones.

La psiquiatría es una profesión que requiere habilidades, sutilezas para ir entrando en el cuarto de máquinas de cada persona e ir observando cómo funcionan los diferentes aspectos de su interior y ayudar para alcanzar esa armonía que precisa. Amor, sabiduría, paciencia, entendimiento, ciencia (sin unos conocimientos básicos sobre la mente y la fisiología del cerebro no se alcanza a entender lo que está pasando).

Es una profesión vocacional. Las largas horas de guardia, noches sin dormir, minutos que siempre faltan para dedicar al paciente el tiempo que nos requiere. Sonrisa puesta como complemento a nuestra labor diaria de entrega. La vida de un médico, es vida de servicio.

Como herramientas.: “amor para escindir, la sabiduría para suturar, la empatía como antiséptico y la inteligencia como vendaje”.

Medico

La felicidad y gratificación del médico pasa por volver a encontrar esa sonrisa en el triste y deprimido, por recuperar la ilusión de vivir del desesperado. Estabilizar ese corazón temeroso con dosis de confianza…

En definitiva, aliviar el dolor de la mente y del alma. 

psychiatry psychiatrist psiquiatra

—————————————————————

Para finalizar, una sonrisa sobre esta profesión….La psiquiatría siempre saca alguna sonrisa….

marian rojas estape

 

Marian Rojas-Estapé

MARIAN ROJAS ESTAPÉ

Quizás te interese

Comentarios

  • Nacho A.

    Escrito el 22 mayo, 2013

    Responder

    Muy bueno Doctora Rojas Estape. Buen resumen de la definición de una gran vocación.

  • Mary Carmen Rivera de Valdez

    Escrito el 22 mayo, 2013

    Responder

    Mi querida Marian, nadie me había explicado de esta manera lo que es la Psiquiatría, te admiro más que antes y es mucho decir! Si algún día necesito un Psiquiatra quiero que seas tú quien esté a mi lado. Que bendición más grande encontrar a tan temprana edad tu vocación, no te equivocaste, eres un”ángel” Te quiero y te admiro.

    Mary Carmen Rivera de Valdez
    Querétaro, Qro. México

  • Fàtima Reynoso

    Escrito el 23 mayo, 2013

    Responder

    Gracias por definir tu pasión por este maravilloso oficio, pero sobre todas las cosas, GRACIAS por poner ” Aceite en las Heridas ” a los q tenemos la suerte de conocerte. Un gran abrazo desde Sevilla. FÁTIMA.

  • José Luis

    Escrito el 23 mayo, 2013

    Responder

    Preciosa historia de amor de Marian con la psiquiatria. Gracias por compartirla. Espero que a partir de ahora todos tus sueños vocacionales se hagan realidad y liberes de sus angustias a tantas psique s y almas que andamos pérdidos en estos mundos sin Dios. Animo Marian .¡ Tu puedes !. Pepe

  • vicky

    Escrito el 26 mayo, 2013

    Responder

    me ha encantado tu maravilloso artículo…!fabuloso!.Gracias por él y un cordial saludo.

  • Ana Romero

    Escrito el 26 mayo, 2013

    Responder

    Y así son todos?
    Por qué yo me he topado con varios que sólo son incongruentes y confundes y cobran muchísimo como athos Belén Gaby
    Y otros que están perdidos y no saben como guiar en fin gracias

    • Marian Rojas Estapé

      Escrito el 26 mayo, 2013

      Responder

      Estimada Ana, como en tantas profesiones, hay gente que llega mejor y peor a sus pacientes. El fin de la psiquiatría y las formas , según mi punto de vista, aspira a ser así….
      Un saludo ,

Deja tu comentario


La Dra. Rojas Estapé se reserva el derecho de resumir el contenido de los comentarios recibidos con la finalidad de poder proteger la privacidad de los usuarios de su web.