Historia de superación. El discurso del Rey.

Historia de superación. El discurso del Rey - Marian Rojas Estapé

Siempre he admirado las historias de superación tanto de personajes de nuestra Historia como de seres desconocidos y anónimos. En ocasiones nos cruzamos con alguien y tras escuchar su vida, su biografía, algo dentro de nosotros nos avisa que tenemos a un luchador delante.

En mi profesión esto sucede con frecuencia porque parte de la terapia en muchas de las enfermedades consiste en activar la voluntad, el esfuerzo, la fortaleza a pesar de las dificultades o contrariedades.

El cine nos regaló en el 2011 una película con un ejemplo de superación: El discurso del Rey. Está película, ganadora de varios Óscar, es una historia de superación personal. Nos muestra la lucha de un personaje histórico, el príncipe Alberto, que gracias a la ayuda de un terapeuta, hace todo lo posible por superar sus traumas.

Esta película tiene un gran fondo psicológico.

Comencemos hoy con la figura del rey Jorge V, monarca dominante y excesivamente rígido. Los padres con este tipo de carácter transmiten una educación sumamente autoritaria. Pueden salir hijos con un fondo inseguro y con inmadurez afectiva importante. La ansiedad se encuentra en primera línea.

En el caso que nos concierne: tenemos por un lado al príncipe Eduardo, un hombre irresponsable que no supo comprometerse con su país como lo exigía la norma; por otro lado a su hermano el príncipe Alberto quien estaba lleno de complejos y miedos, un hombre sufrido con grandes carencias en el ámbito de la sociabilidad.

Cuando los padres educan desde la autoridad y el cariño, con firmeza y amor, los hijos suelen desarrollar un equilibrio afectivo-emocional con la autoestima en el lugar correcto.

Cuando los padres son excesivamente blandos, la sobreprotección crea personas inseguras y dependientes y el hijo se convierte en alguien vulnerable.

Historia de superación. El discurso del Rey - Marian Rojas Estapé

Bertie. Eduardo VIII

El personaje de Bertie (Colin Firth) es un hombre limitado en la vida, al tener múltiples miedos, fobias y ansiedad que se traduce entre otras cosas en una tartamudez continua que le bloquea y le impide un correcto funcionamiento social.

Los síntomas son esos “detalles” que nos demuestran que algo no funciona. La fiebre es un síntoma y hay que buscar el foco. En el caso de la psiquiatría y psicología ciertos síntomas son una señal para profundizar y llegar al fondo. La tartamudez se trata desde la actitud de querer conocerse, llegar al origen y superarse. Perder el miedo a uno mismo. Perdonarse las limitaciones.

En ocasiones ese bloqueo  empieza por una actitud negativa ya sea un sentimiento de culpa, de baja autoestima, o de miedos anticipatorios… Nos pasamos la mayor parte de la vida preocupados por cosas que nunca suceden. La imaginación es buena siempre y cuando nos ayude a crecer y nos trasmita creatividad. En cuanto se convierte en un instrumento de pesimismo, hay que limpiarlo y restaurar la imaginación creativa, ilusionante y positiva.

La mujer de Bertie acude a un terapeuta australiano que desde el primer momento que aparece en pantalla nos sorprende por sus técnicas “curiosas” para tratar estos problemas.

Lionel Logue

Lionel Logue

Lionel Logue (Geoffrey Rush) ,el terapeuta, marca los tiempos, las pautas que debe seguir cualquier persona que acuda a sus sesiones.

Parte de la actitud, el optimismo y las ganas de superación. En varios momentos el espectador sonríe ante las tácticas que emplea el terapeuta.

Intenta ganarse al futuro monarca. La alianza terapéutica es clave para la confianza del terapeuta y el paciente. La psiquiatría/psicología es una rama de la amistad. Hay que saber entrar de manera delicada y cuidadosa en la vida de la persona que se encuentra enfrente. No olvido un consejo que me dio una paciente en consulta en mis inicios, “Doctora, no abra algo que no sepa cerrar”. Tener la confianza del paciente ayuda a que la persona que se encuentra enfrente pueda abrirse y aceptar la ayuda y los consejos que se reciben.

Un método útil es rebatir las ideas negativas que tiene Bertie sobre él mismo. Es fundamental dejar el “soy débil de carácter” de Bertie y el de tantos otros y cada cual aprender a aceptarse tal y como es; la clave está mirar el lado positivo de cualquiera de nuestras debilidades, porque toda debilidad esconde algo grande que se puede desarrollar y hacernos brillar.

Al final, la fortaleza y constancia de Bertie le conducirán a demostrarse a sí mismo, a su mujer y a los británicos, que es capaz de superar su traumas y fobias para ser capaz de afrontar la realidad histórica que le tocó vivir.

Historia de superación. El discurso del Rey - Marian Rojas Estapé

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MARIAN ROJAS ESTAPÉ

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