Contra Heraldo de Aragón

Marian Rojas: “La felicidad a golpe de ‘clic’ solo es gratificación instantánea”

Rojas (Madrid, 1983) presentó el lunes 10 diciembre su libro ‘Cómo hacer que te pasen cosas buenas’ en Zaragoza, “la ciudad donde conocí la felicidad”.

 

Marian Rojas:

Las librerías están llenas de manuales para ser feliz. ¿Por qué se animó a escribir el suyo?

Hace cinco años comencé a dar una conferencia titulada ‘Ser feliz: cómo gestionar las emociones’, y la gente me preguntaba si tenía algo escrito sobre el tema. Me paso la vida observando y ayudando a gente que sufre, pero también veo a gente a la que siempre le pasan cosas buenas. Decidí explicar en un libro mi visión sobre por qué hay gente que atrae más que otras, las cosas buenas. Uniendo lo leído, la ciencia, la experiencia y mucho sentido común.

¿Y cómo lo hacen?

Primero debes hacer un diagnóstico y saber si estás en modo supervivencia (me han abandonado, estoy arruinado, me han despedido) o en modo crecimiento (parece que todo va bien). Cada célula de mi cuerpo actúa de una manera diferente en ambos casos, y eso tiene consecuencias en mi percepción de la realidad y en los síntomas que percibo en mi cuerpo.

¿Por ejemplo?

En modo supervivencia estoy siempre en alerta, y mi cerebro segrega constantemente cortisol, que es la hormona de la amenaza. Mi cuerpo pasa a tener síntomas físicos: me tiembla el ojo, se me cae el pelo, tengo artritis, gastroenteritis, amigdalitis… todo lo que acaba en ‘itis’ significa inflamación, mi cuerpo se inflama. Algunos psiquiatras trabajamos desde la óptica de que la depresión es una enfermedad inflamatoria del cerebro, y algunas depresiones resistentes a los antidepresivos las estamos empezando a tratar con antiinflamatorios, con muy buenos resultados.

¿Puedo tener estrés sin saberlo?

La mente y el cuerpo no distinguen lo real de lo imaginado. Tanto lo que me sucede como lo que me imagino que puede sucederme generan lo mismo en el cuerpo. Toda emoción viene precedida de un pensamiento. Gestionar las emociones es saber que detrás de ellas hay un pensamiento: debemos educar la voz interior para animarnos, no para hundirnos.

Pero eso es muy complicado.

Es un entrenamiento duro. Pero tiene tantas consecuencias positivas… Tenemos lo que yo llamo ‘la voz comentadora’: has engordado, a tu jefe le caes mal… Cada pensamiento es un impacto. Darte cuenta de que ese pensamiento ha surgido en tu mente, mirarlo y decirle ‘no estoy de acuerdo’ tiene un impacto positivo en las células.

¿Somos infelices?

Tenemos felicidad a golpe de ‘clic’. A nuestro cerebro le hemos cambiado la felicidad real, a la que deberíamos aspirar, por una gratificación instantánea, que funciona a base de chispazos de dopamina. Quiero esto y lo consigo. Esos chispazos son los mismos cuando consumimos alcohol, drogas, tenemos relaciones sexuales, compramos unos zapatos chulísimos… Pero luego te da el bajón y tienes abstinencia.

¿El cerebro se hace adicto?

Por supuesto. ¿Y cuál es el mayor generador de dopamina que existe? La pantalla. El cofundador de Facebook reconoció que crearon la red social para generar adictos. Un grupo de neurocientíficos descubrió que los ‘me gusta’ generan chispazos de dopamina.

¿Toda esa felicidad es ficticia?

Es gratificación instantánea, no felicidad. Los programadores trabajan con neurocientíficos que les explican cómo ser capaces de retener el mayor tiempo posible la atención de la gente. Eso es adictivo. Y la sociedad tiene un problema muy serio de atención.

¿Qué es la felicidad, entonces?

Conectar de manera sana con el presente, que es cuando te pueden pasar cosas buenas. Ese presente lo interpreta cada uno a su manera. Y depende de las creencias, el estado de ánimo y el sistema reticular activador ascendente.

¿Perdón?

Cuando estás embarazada y solo ves embarazadas por la calle. Hay una zona del cerebro que, de toda la información que le llega, filtra solo la que le interesa al corazón. La gente a la que le pasan cosas buenas tiene el sistema reticular activado. ¿El principal inhibidor del sistema reticular? La pantalla. Las cosas buenas pasan en la vida real, no en la virtual. En el siglo XXI triunfa quien sabe filtrar toda esa información y quedarse con lo importante.

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MARIAN ROJAS ESTAPÉ

Comentarios

  • Lara

    Escrito el 17 diciembre, 2018

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    Tuve la oportunidad de escucharte en un evento médico dos días después de que presentaras tu libro en Zaragoza. El viernes pasado. No solo salí de allí con varios “to do” para el 2019 (y el 2020, y el resto de mi vida), sino con ganas de compartir contigo algunas reflexiones. He encontrado el mejor regalo de estas navidades, el “modo avión”. Así, podré enchufarme a los míos de verdad. No quiero volver a jugar al “solitario”, prefiero el parchís de 8. Gracias por ser tan observadora y describir de forma sencilla las verdades del mundo 🙂 Feliz Navidad. Lara

    • Marian Rojas Estape

      Escrito el 22 diciembre, 2018

      Responder

      Querida Lara,
      ¡Me encanta el modo avión! Así uno conecta con los más cercanos…
      Un abrazo y FELIZ NAVIDAD

  • CARMEN MARTINEZ MELERO

    Escrito el 25 febrero, 2019

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    Tu Padre me llegó hace muchos años. Ufffffff……ahora tu que le superas. Gracias por tu libro.

  • CHARI SORIA MORENO

    Escrito el 27 febrero, 2019

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    Marian, no puedo explicarte lo que he aprendido con tu libro “Como hacer que te pasen cosas buenas” el titulo se queda pequeño para ese gran libro.
    En el momento en el que ese libro llegó a mis manos, estaba pasando por uno de los peores momentos de mi vida. Gracias a ti, y gracias a ese libro. Hoy he recuperado el control de mi vida, y de mi mente.
    Una de mis metas en esta vida, es llegar a conocerte personalmente. Eres un regalo para esta sociedad
    Un abrazo Marian

  • JOSE ANTONIO

    Escrito el 17 marzo, 2019

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    Gracias por recordarnos lo importe que es cultivar la felicidad, es el combustible del cuerpo. Estoy a la espera de que me llegue el Libro. Cuanto necesitamos aprender . Gracias de nuevo.

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