Inteligencia Emocional. Ventajas en la salud al aprender a gestionar las emociones.

Inteligencia Emocional. Ventajas en la salud al aprender a gestionar las emociones - Marian Rojas Estapé

El otro día mantuve una conversación muy interesante sobre la inteligencia emocional. El verano es buen momento para sentarnos con los nuestros y sacar esos temas que ayudan a conocerse e intuir los motivos últimos de nuestra conducta

¿Por qué algunas personas parece que saben enfrentarse a conflictos y contratiempos sufriendo menos? ¿Por qué a veces el alumno más inteligente no acaba siendo el más exitoso?

La inteligencia emocional es la respuesta. Puede resultar complicado comprender este concepto, ya que se unen dos ideas (inteligencia y emociones) muy alejados a simple vista. Quizá entendemos mejor cuando tratamos sobre inteligencia teórica, practica, científica, social… Todos los tipos de inteligencia sirven para adaptarse a los procesos de cambio. La inteligencia emocional es la capacidad de expresar y conocer los sentimientos, tomar conciencia de ellos y acercarnos a las emociones de los demás. Es saber gestionar los conflictos y las contrariedades del día en día. Es gozar de una empatía hacia los que nos rodean generando un ambiente positivo a nuestro alrededor.  Es decir, hablamos de la habilidad de gestionar de forma correcta las emociones, tanto las nuestras como las de los demás siendo capaces de analizar los sentimientos, sobre todo cuando son negativos (tristeza, ira, enfado, agresividad) y entender qué nos ha llevado a reaccionar de esa manera.

Cuando alguien tiende al enfado con facilidad, responde con actitud irritable o irascible, esta persona posee baja inteligencia emocional. En cambio, alguien con un buen conocimiento de sí mismo, de sus reacciones, que piensa antes de actuar controlando sus impulsos, que es capaz de relativizar y hacer sencillo lo complejo, problemático y espinoso, esta persona tiene una inteligencia emocional desarrollada.

Inteligencia emocionalLa inteligencia emocional nos ayuda a perseverar a pesar de las dificultades y es capaz de regular nuestros estados anímicos.  Si conseguimos unir las emociones con la inteligencia en una misma dirección alcanzamos una paz y equilibrio interior importantes. Aprendemos a ensamblar con maestría la cabeza y el corazón, las ideas y las emociones. Si alguien domina este aspecto de la vida, llegará más lejos en su vida profesional, personal  y familiar.

El enfado, la tristeza y la irritabilidad son emociones que dañan de manera extraordinaria nuestra salud física, pueden incluso alterar el riego sanguíneo del cerebro. El cardiólogo americano Meyer Friedman y  su colega R.H. Rosenman descubrieron que las personas que presentan un tipo de conducta tipo A (personas crónicamente enfadadas, irritables o impacientes) tenían niveles elevados de colesterol en sangre y un riesgo siete veces mayor de presentar signos clínicos de enfermedad cardiaca e infartos. Un estudio de la Facultad de Medicina de Harvard demostró que las personas que han sufrido un infarto de corazón que aprenden a gestionar los conflictos, la ansiedad y las emociones negativas, reducen casi a la mitad el riesgo de reincidir en otro infarto. Así mismo, otros estudios en la Clínica Mayo observaron que el estrés y la ansiedad son uno de los indicadores más claros para las complicaciones y enfermedades cardiovasculares.

"Mens sana in corpore sano"Las emociones positivas (felicidad, bienestar, paz interior) aumentan la resistencia a la enfermedad. Esto es algo que se ha denominado en los últimos años psicoinmunoendocrinología.  Hoy en día se ha demostrado que a pesar de estar diagnosticado de una enfermedad grave o incurable; los beneficios médicos de los sentimientos positivos, un soporte emocional estable, un entorno social sano familiar y médico, ayudan en la evolución y pronóstico de las enfermedades.  Este es un campo cada vez más estudiado en la ciencia. Hoy en día siguen vigentes las palabras del poeta romano Juvenal en el siglo I, “mens sana in corpore sano”.

"Mens sana in corpore sano"En definitiva: no podemos esconder lo que sentimos en un baúl en nuestro interior, ya que eso a la larga se transforma en contenido tóxico para la mente y perjudicial para el organismo. Tener una buena educación sentimental significa capacidad para dar y recibir amor. Una de las claves consiste en aprender a expresar estas emociones, desde el agradecimiento, el perdón, hasta las muestras de afecto tanto verbales como no verbales.  El poder de las emociones es importante y determina en nuestra salud tanto física como psicológica. Siempre habrá situaciones, acontecimientos o personas que nos creen malestar o provoquen sentimientos negativos dentro de nosotros. Todo dependerá de como gestionemos o respondamos a esas emociones. Si conseguimos trabajar la inteligencia emocional podremos controlar las emociones negativas, especialmente a lo que se refiere a la ira, el estrés, la ansiedad…; tendremos más facilidad para tolerar las frustraciones, adoptar una actitud empática, comprender las reacciones y emociones de los demás para ser capaces de crear un ambiente armónico y sereno a nuestro alrededor.

La inteligencia emocional aspira a encontrar la paz interior y la felicidad. Lo que determina nuestra felicidad son las emociones. La felicidad no está en lo que te sucede sino en cómo interpretas lo que te sucede, porque la felicidad es una manera de mirar y convivir con la realidad.

“Las personas con habilidades emocionales bien desarrolladas tienen más probabilidades de sentirse satisfechas y ser eficaces en su vida, y de dominar los hábitos mentales que favorezcan su propia productividad; las personas que no pueden poner cierto orden en su vida emocional libran batallas interiores que sabotean su capacidad de concentrarse en el trabajo y pensar con claridad”.
Dr. Daniel Goleman

Dra. Marian Rojas-Estapé

Psiquiatra

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MARIAN ROJAS ESTAPÉ

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Comentarios

  • faustinator

    Escrito el 28 agosto, 2014

    Responder

    Un siglo despues la psiquiatria empieza a probar lo q los clasicos ya intuyeron hace 2000 años.

    Gracias doctora por aportarnos su enfoque positivo de la vida. Es un privilegio conocerla.

    • Marian Rojas Estapé

      Escrito el 30 agosto, 2014

      Responder

      Muchas gracias; siempre es una alegría ser leída por una “persona” anteriormente no creía en la unión de la mente y el cuerpo. Espero que siga siendo un lector en los próximos artículos. Un saludo!

  • Fer

    Escrito el 28 agosto, 2014

    Responder

    Marian por favor escribe más entradas. Lo que escribes es EXCELENTE!!
    Saludos desde Guatemala,

  • Antonia Hinojosa Abad.

    Escrito el 1 septiembre, 2014

    Responder

    Todo lo que usted escribe y aconseja, es magnifico,que alegría ser hija de unos padres extraordinarios, como le pasa a usted, mil felicidades y un beso fuerte, Antoñita.

  • ruben

    Escrito el 2 septiembre, 2014

    Responder

    Soy Ruben De argentina ,gracias por compartir, sus conocimientos ,la verdad que nos ayuda a confiar y comprender la misteriosa realidad que es el ser humano!!!

  • José Luis

    Escrito el 2 septiembre, 2014

    Responder

    Marian muchas gracias.Me encanta este post y me ha hecho pensar mucho sobre mis superficiales y no empaticas interpretaciones sobre lo que percibo de los demas muchas veces sesgadas por mi historia personal. Muchas gracias Marian como siempre por tu increible aportación de este tu blog.

  • Graciela Hernandez

    Escrito el 2 septiembre, 2014

    Responder

    Ojala hubiese mas cursos del como trabajar para lograr la inteligencia emocional de mi parte los tomaria TODOS !!!!!!!

  • Luisen

    Escrito el 3 septiembre, 2014

    Responder

    Gracias por tu artículo Marian, excelente como siempre. Aparte del famoso libro de Daniel Goleman, que seguro que ya has leído, te recomiendo que te leas los de Malcom Gladwell. Creo que en su libro outliers trata este tema muy bien, analizando el por qué a lo mejor los más preparados técnicamente o los más inteligentes no son los que llegan más lejos.

    Un saludo

    Luis E.

  • Danae Velez

    Escrito el 4 septiembre, 2014

    Responder

    Querida Dr. Marian,

    Cuanta razón tienen las palabras de este post. Nos ayudan a entender mejor la manera en que el debemos de reaccionar ante la vida. Gracias por compartir.

    Un saludo desde Mexico.

  • Mari Carmen Martinez

    Escrito el 6 septiembre, 2014

    Responder

    Me ha gustado mucho todo lo que he leído, de una manera impresionante, me identifico mucho en este tipo de problema, “inteligencia emocional”
    Mi historial es largo, pero solo diré, que es muy importante tener inteligencia emocional, pero aunque la tengas, hay mucha falta de comprensión y poca ayuda emocional, entonces es cuando tus emociones y amor, te las tienes que encerrar dentro de ti, por carecer en mi entorno, de lo más necesario para vivir.
    Pero pienso positivo, me gusta la vida, la felicidad y el amor. Y por todo, sigo luchando, soy muy fuerte, pero muy emocional.
    MCarmen
    Gracias.

  • Xochilt Mesina Salas

    Escrito el 15 septiembre, 2014

    Responder

    Dra Rojas, este blog es una valiosisima obra social. Muchas gracias por todo. Xochilt..

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