Mi historia con SOMALY MAM

Mi historia con SOMALY MAM - Marian Rojas Estapé

Mi historia con SOMALY MAM - Marian Rojas Estapé

Somaly y yo nos conocimos de la manera más increíble. Esas coincidencias que por supuesto no lo son, que aportan un destello a la vida cuando suceden.

Tras terminar la carrera de Medicina decidí ir a Camboya a un proyecto en la capital, Phnom Pehn, en la ONG, “Por la Sonrisa de un niño”. Días antes de partir compré en una librería varios libros sobre la cultura de ese país y me topé con el libro “el silencio de la Inocencia” de Somaly Mam. Me impactó que hubiese una mujer Premio Príncipe de Asturias de ese país y adquirí el libro. Lo leí con avidez pero con lentitud. La dureza de sus paginas y el testimonio desgarrador de la protagonista me hicieron sufrir durante la lectura. Terminé la ultima pagina pocos días después con una única finalidad: buscaría a esa mujer luchadora, SOMALY MAM, en Camboya.

Mi historia con SOMALY MAM - Marian Rojas Estapé

No era tarea fácil, Somaly es una mujer que viaja constantemente. Realiza trabajo de campo en el interior del país. Por entonces la Fundación de su nombre estaba comenzando y por tanto pensé buscarla al llegar allí.

Mi vuelo salía de Madrid, hacia escala en Londres, donde viajaría a Bangkok y de ahí a Camboya. La climatología londinense no permitió que mi viaje siguiera el curso previsto; y tras una noche en Londres esperando el fin de las tormentas y lluvias, conseguí una plaza en un vuelo hacia Tailandia. Minutos antes de subir al avión, el encargado me avisaba de que mis maletas estaban perdidas por el aeropuerto de Heathrow. Me daba la opción de esperar a que aparecieran o volar y hacer la reclamación en el destino final. Decidí marchar, no quería posponer más mi viaje a tierras lejanas así que llegué 12 horas más tarde a Bangkok. Tras una espera de varias horas me reubicaron en un vuelo a Phnom Pehn.

A mi aterrizaje, acudí a la reclamación de maletas. Una mujer guapa estaba de pie a mi lado reclamando la suya. La miré fijamente. Su similitud con la mujer de la portada de mi libro sobre SOMALY MAM era increíble, pero también era la primera mujer camboyana que encontraba en mi camino desde que había partido de Madrid. Saqué el libro que llevaba en el bolso y lo puse sobre el mostrador. Se acercó y me dijo “you have my book”.

Me giré y abracé a ella. Tenía pocos minutos para explicarle que…¡ había ido a buscarla a Camboya! En dos minutos le hablé de mi pasión por la psiquiatría y psicología, que tenía una idea para las niñas de sus centros de rehabilitación. Me cogió de las manos, me miró fijamente y me dijo. “Llámame mañana, necesito a alguien que me ayude en eso, este es mi teléfono”. 

Colaboré con ella en sus diferentes proyectos durante todo un verano.  Desde entonces nos une una gran amistad. Ayudo en la prevención del tráfico y el en tratamiento de niñas y jóvenes victimas de traumas relacionados con esto.

Hace unas semanas en México, en la Comisión de Derechos Humanos, impartí una conferencia sobre esto.

 Mi historia con SOMALY MAM - Marian Rojas Estapé

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Estos días he tenido la enorme suerte de tenerla en Madrid 15 dias conmigo. Hemos hablado de todo, de su vida, su pasado, su presente, sus miedos. Antes de que se volviera a su país decidimos hacer una entrevista, un resumen de su vida…

Aquí esta…  Somaly Mam

Pasé mi infancia en el pueblo de montaña bajo el régimen de Pol Pot; aunque no recuerdo haber visto ningún soldado de los jemeres rojos mientras era pequeña. Creo que estos no intervenían en nuestras regiones porque eran extremadamente pobres, despobladas y parecían olvidadas por el Estado. Creo que en el pueblo nunca vi un médico, una enfermera o un maestro, era una zona realmente pobre.

He perdonado… He amado más de lo que me han odiado. Ahí está la clave de la felicidad; esto es lo que yo les transmito a mis niñas.

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Desde que fui capaz de salir de ese mundo, crear mi propia familia, mi fundación… He aprendido a ser muy feliz, aunque reconozco que sufro muchas veces cuando las niñas me cuentan sus propias historias.

Tú me has acompañado cuando estuviste en Camboya a los karaokes y burdeles. El ambiente es terrible. Es duro. Hay veces que al entrar me quedo sin poder respirar por cosas que siento o veo.

Hace poco una niña que iba a visitar a un burdel que estaba embarazada, el chulo le obligó a ver pacientes el día antes del parto y el día de después. Eso me removió y me hizo sufrir mucho. Lloro por dentro. Muchas niñas embarazadas siguen con el embarazo, es increíble, ¡de repente tienen un motivo para seguir viviendo! Aman a “alguien”. He visto niñas sufrir mucho tras los abortos, aunque sea de clientes. La libertad en estos casos es clave pero hay que informar y dar toda la información posible. Desde hace unos años conseguimos una ley para poder prevenir el VIH en los burdeles, así que no me pueden cerrar las puertas. Hago toda la prevención que puedo.

  • ¿Qué haces para prevenir la trata y el mercado de mujeres?

Marian, hay mucho dinero detrás de todo esto. No es sencillo. Mucha gente no me quiere o me quiere “mal”. Yo digo la verdad, lucho por esas niñas. Nadie elige la prostitución de manera voluntaria. Esto te lo quiero explicar bien. Hubo un momento de mi vida donde yo ya tenía mi libertad y me podía ir. ¿Pero dónde? Al no saber qué hacer, no tener rumbo, volví al burdel. Las chicas en ocasiones no encuentran otra solución, otro camino; pero eso no significa que quieran estar ahí.

El trabajo psicológico que se hace después con ellas es muy duro. Tú lo viste cuando trabajaste con algunas victimas en Tom-Dy (centro de rehabilitación de Camboya llevado por AFESIP). Existe el Síndrome de Estocolmo o la incapacidad para seguir adelante; y muchas eligen volver.

  • ¿Qué trabajo hacéis en la Fundación?

Nosotros tenemos AFESIP que se encarga de rescatar niñas de los burdeles, de la rehabilitación y de la reintegración. La Fundación Somaly Mam lleva “Voices for Change” (Voces para el cambio); es la encargada de dar más fuerza a las mujeres; de realizar la prevención en los medios de comunicación; en las universidades… La forman las supervivientes quienes realizan un trabajo para concienciar importante.

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  • Tu lema Somaly…

Mi lema es “life is love”, “love with no conditions”, “empower yourself, live for yourself”.

Hay dos personas que cuando las conocí me hablaron de esto y me impresionaron mucho. Uno es Juan Pablo II; le conocí pocos meses antes de morir y recuerdo que me regaló varios libros y me dijo “el amor es la solución, el amor lo cura todo”. Unos años más tarde conocí al Dalai Lama quien me habló del amor, el perdón y la paz interior. Me enseñó la importancia de la meditación y he practicado mucho desde entonces. Para mí ha significado un cambio muy importante, ahora hago todo el bien que puedo… He aprendido a aceptar mi pasado y no sufrir al revivir escenas de él.

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He vivido la dificultad de salir de un burdel, he sufrido en mi piel, en mis entrañas el dolor de no sentir nada; de no creerse nada; de no considerarse nada. Por ello, animo a las chicas a salir de los burdeles; saliendo se puede llegar a encontrar una vida nueva y distinta. Necesito sobrevivir, estar fuerte; porque de mi fortaleza nace la esperanza que transmito; hay 3000 niñas que me llaman “mamie”, ¿no es increíble?

  • Para terminar…

¡Gracias España! Gracias a la Reina Sofía, ella siempre me ha querido “without conditions” (love with no conditions). Me ha transmitido su apoyo a pesar de tener mucha gente en contra y ha venido a verme y darme su cariño a Camboya. Estos días en España vino a visitarme y para mi es un honor…

Life is love and love has no condition. I try to do everything with this as a guide.

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Marian Rojas Estapé

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MARIAN ROJAS ESTAPÉ

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Comentarios

  • Miguel Ángel

    Escrito el 3 abril, 2013

    Responder

    Impresionante testimonio Marian, dura realidad que existe y la sociedad en esos países no actúa de manera adecuada.
    Es reseñable como después de todo ese infierno que ha pasado ha podido a través del amor y la meditación alcanzar la paz interior.

    Gracias otra vez por tu blog.

    Un abrazo,

    Miguel Ángel

  • Petrus Sariego

    Escrito el 3 abril, 2013

    Responder

    Increíbles testimonios!!! Está claro que en esta vida hay que luchar sin vacilar y perdonar sin condiciones.

    Muchas gracias por tu blog, Marian!!! Hace mucho bien!!!

    Bs

  • Nacho A.

    Escrito el 3 abril, 2013

    Responder

    Querida Marian, impresionante. Bueno. Muy bueno.
    Gracias por compartirlo.
    Nacho A.

  • Jesús

    Escrito el 3 abril, 2013

    Responder

    Buenísima historia. Cómo convertir un infierno en una vida que realmente vale la pena.

  • Javier Aniel-Quiroga

    Escrito el 3 abril, 2013

    Responder

    Lo confieso, soy un enamorado de las historias de superación y, Somaly es una luchadora, todo un ejemplo. Enhorabuena por la entrevista Marian!

  • Mercedes BP

    Escrito el 3 abril, 2013

    Responder

    Qué trabajo tan bonito y… Tan complicado… Gracias a ambas por compartir vuestras experiencias!

  • José Luis

    Escrito el 3 abril, 2013

    Responder

    Heroica hstoria de autoresucitación basada en el amor y en el perdón. Me ha conmovido mucho ,y me pregunto cual es la diferencia entre la cultura del pais de esta pedazo de mujer respecto a la nuestra ,para que haya mantenido el corazón intacto ante tanto maltrato cuando aqui en occidente la respuesta general es el ojo por ojo , diente por diente. Supongo que nuestra cultura narcisista tiene mucho que ver en esto. Muchísimas gracias Marian por sacarnos de nuesta cultura malévola habitual y ponernos ante esta fenómena de otro mundo, ejemplo de resilencia lo cual demuestra que otra respuesta es posible. Enhorabuena Marian . José Luis

  • Fátima Reynoso

    Escrito el 4 abril, 2013

    Responder

    Querida Marian, el artículo me ha parecido realmente impactante: ” El amor y el perdón sembrado en el corazón de somaly, me confirma que donde vemos lo imposible, Dios bendice con dones para hacerlo posible”.
    Gracias Marian, por poner el alma y corazón en cada línea de este artículo, y por sensibilizarme tantísimo hacia esta lamentablemente situación. Me has seducido a poner todos mis ánimos con intención de colaborar a erradicar esta terrible realidad. Luego hablamos de ello. Un abrazo, Fátima Reynoso.

  • Josefina Alaminos

    Escrito el 10 abril, 2013

    Responder

    Querida Marian, que impresionante tu historia, pero hay que admirar la grandeza que tienes como ser humano y el gran espíritu de superación .Realmente sin el amor y el perdón no se puede vivir. Le doy gracias a Dios por haber conocido una persona que ha podido salir de tanto sufrimiento y que sigas ayudando a otras mujeres para que puedan liberarse de estas mafias que hacen tanto daño.
    Un gran abrazo. Josefina Alaminos

  • jdeirala

    Escrito el 29 abril, 2013

    Responder

    Marian, me ha encantado esta importante historia. Muestra claramante que la auténtica y más humana educación sexual es la que prepara para el amor. La educación sexual que se quiere favorecer en muchos lugares no libera verdaderamente a los jóvenes de sus deseos y apetencias personales. El sufrimiento de tantas niñas como las de la historia es el resultado de la injusticia social, de la falta de libertad y de una sexualidad profundamente deshumanizada.
    Un abrazo, Jokin

  • noemi

    Escrito el 7 febrero, 2014

    Responder

    Hola soy de Houston tx me puse a buscar un libro y encontre este de casualidad lei tu historia me sorprendio me hiso llorar. Comparti la historia con mi hija hahora ella quiere leerlo. Gracias por contar tu historia q estoy segura q le alludara a muchas mujeres. Que Dios te vendiga estas en nuestros pensamiento.

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